Ir al contenido

Meta Compute: la matriz de Facebook entra a la nube de IA y hunde a CoreWeave

9 de julio de 2026 por
David Suescun

El 1 de julio de 2026, Bloomberg News reveló que Meta Platforms está construyendo un negocio de nube para vender el excedente de su capacidad de cómputo de inteligencia artificial a otras empresas. La iniciativa, apodada internamente Meta Compute, marca la entrada de la compañía de Mark Zuckerberg en un mercado hasta ahora dominado por los grandes proveedores de nube (AWS, Google Cloud y Microsoft Azure) y por los llamados "neoclouds" especializados en IA.

Dos frentes de negocio

Según la información reportada, Meta Compute operaría en dos direcciones: por un lado, ofrecería a desarrolladores externos acceso de pago a modelos propios de Meta, entre ellos Muse Spark, facturando por la potencia de cómputo utilizada; por otro, vendería capacidad de cómputo de IA en bruto, compitiendo directamente con proveedores especializados como CoreWeave y Nebius. Las fuentes citadas por Bloomberg advierten que los planes todavía están en desarrollo y podrían cambiar antes de un lanzamiento formal.

Una idea que Zuckerberg ya había insinuado

El movimiento no es una sorpresa total: en la junta anual de accionistas del 27 de mayo de 2026, Zuckerberg había dicho que entrar al negocio de la nube estaba "definitivamente sobre la mesa". La iniciativa está liderada por el jefe de infraestructura Santosh Janardhan, el responsable de Meta Superintelligence Labs Daniel Gross, y la presidenta de la compañía Dina Powell McCormick.

El mercado reacciona de inmediato

La noticia tuvo un efecto bursátil inmediato: las acciones de Meta subieron entre un 8% y un 10% el mismo 1 de julio, según recogieron CNBC y TechCrunch, aliviando a un valor que venía cayendo cerca de un 15% en lo que iba del año frente al S&P 500. En el sentido contrario, los títulos de CoreWeave y Nebius se desplomaron: CoreWeave llegó a caer hasta un 14% en los días siguientes, de acuerdo con un análisis publicado por The Motley Fool el 8 de julio, que calcula que Meta estaría entrando a un mercado de nube de IA que podría valer hasta 2 billones de dólares (2 trillion dollars) en los próximos años.

El nerviosismo de los neoclouds tiene una razón concreta: ambos dependen en buena parte de contratos con la propia Meta. CoreWeave mantiene un acuerdo por 21.000 millones de dólares con la compañía, mientras que Nebius firmó uno valorado en hasta 27.000 millones de dólares. Si Meta empieza a cubrir esas necesidades con infraestructura propia, ambos proveedores podrían perder a uno de sus clientes más grandes.

Meta prevé invertir hasta 145.000 millones de dólares en infraestructura de IA solo durante 2026, una porción significativa de los más de 700.000 millones de dólares que las grandes tecnológicas destinarán este año a la carrera de la IA.

Qué significa para desarrolladores y empresas

Para el ecosistema técnico, la jugada de Meta reafirma una tendencia que ya había iniciado SpaceX al monetizar su exceso de cómputo: los gigantes que construyeron infraestructura masiva para entrenar sus propios modelos empiezan a rentabilizar la capacidad ociosa abriéndola a terceros. Si Meta Compute avanza, los equipos de desarrollo ganarían una alternativa más para desplegar cargas de IA, con el atractivo de acceso directo a los modelos de Meta y potencialmente precios agresivos para ganar cuota de mercado frente a AWS, Google Cloud y Azure. Aún es pronto para conocer precios, disponibilidad regional o fecha de lanzamiento, pero el simple anuncio ya reordenó las apuestas bursátiles de todo el sector de infraestructura para IA.

Amazon Nova: AWS sacude el mercado con sus propios modelos de IA generativa